
Me canse de huir. Ya no hay donde pueda escapar. Mi propio laberinto me traiciono. Se rindió a tus pies. Hoy quiso que no tenga alternativa. Tendré que afrontar lo que siento. Decirte que te quiero como nunca y para siempre. Y lo más difícil. Esperar que tú coquetees cuanto tiempo quieras; Y que al fin me tomes en tus brazos como nunca y para siempre.